domingo, 13 de julio de 2008

EL AGUA DE LA RIVERA

La Rivera tiene un caudal contínuo mínimo de 90 litros por segundo, incluso en verano pues nunca se seca. El Calerizo, lentejón calizo de casi 1000 hectáreas, rodeado por las sierras de cuarcitas ordovícicas, situado al sur de Cáceres, actúa como esponja que retiene las aguas pluviales. Un ejemplo singular de este paraje kárstico es la cueva del conejar, en la cerca de las retamas, con restos epipaleolíticos y constreñida ahora a pequeña zona verde rodeadapor la urbanización Vistahermosa, con 956 chalets.


Una capa de arcilla situada debajo de las calizas hace que el nivel freático suba y su rebosadero natural es la Charca del Rey, por donde la Rivera empieza a fluir. Apartir de ahí y hasta el puente de la carretera de Trujillo el agua que fluye por la rivera debería ser limpia, sin más aportes que las escorrentías con alguna suciedad que puedan arrastrar...












Sin embargo existen vertidos puntuales y ocasionales de aguas sucias ilegales e incontrolados por la red de escorrentías que están denunciados y es responsabilidad municipal detectar y evitar... pues de lo contrario el Ayuntamiento será sancionado por Confederación Hidrográfica del Tajo... Parece ser que algunas dependencias, situados en las márgenes, y sin conexión al colector de agua sucias vacian sus fosas sépticas en la rivera cuando se llenan...
Como la rivera en este tramo no está hormigonada, su cauce natural actúa como filtro verde y estos vertidos se depuran de forma que no son apreciables transcurrido un ciero trecho.
El agua que utilizamos para regar normalmente la huerta es limpia pero hay días que se puede apreciar que hay algún vertido aguas arriba. En este tramo alto el agua es limpia y así lo indica la existencia de una población de nutria superviviente, así como ranas, culebras de agua, cangrejos y erizos.

Otra cosa sucede en el puente de la carretera de Trujillo, cuando termina el colector general de aguas residuales que va incrustado en el cauce, pues resulta que "se olvidaron" de conectarlo con el emisario general construido hace dos años que va a la depuradora con lo cual a partir de ahí la rivera se convierte en una cloaca. De ahí viene la mala fama de las verduras que se cultivan en este tramo, que se suponen regadas con aguas sucias. Sin embargo los hortelanos de este tramo tienen pozos para regar con agua limpia.



Estos vertidos le suponen a los viandantes malos olores apreciables incluso desde la carretera y al ayuntamiento multas que debe pagar periódicamente, por no tener en orden la red de alcantarillado. Además de estropear un recurso vaiosísimo y cada vez más escaso.